Hola:
fam. nació en las operaciones, no en una sala de juntas.
Años llevando la operación diaria de marcas globales nos enseñaron una cosa: el trabajo en sí rara vez era lo más difícil. Lo más difícil era organizarlo. Solicitudes que llegaban por teléfono, por correo y "ya que te pillo" en el pasillo. Hojas de cálculo de las que nadie se fiaba del todo. Relevos en los que la mitad de la información nunca llegaba al siguiente equipo. Costes que solo cobraban sentido a final de trimestre, cuando ya era tarde para cambiar nada.
Así que construimos la herramienta que siempre esperamos que alguien hiciera.
Tickets los tiene cualquier software. En la mayoría son solo papeleo: un formulario que rellenas para que el sistema quede contento, o una fila más en la cola de alguien. En fam., el ticket es el propio trabajo. Contiene toda la historia: quién lo lleva, cuánto cuesta, qué se revisó, qué se acordó y cómo terminó. Cuando alguien pregunta qué pasó, basta con abrir un sitio para encontrar cada detalle.
Y como sabemos que hasta el mejor sistema solo funciona si la gente quiere usarlo de verdad, cuidamos cada detalle. Tiene que ser rápido, claro y evidente a primera vista. Lo bastante cómodo como para que mantenerlo al día deje de ser una obligación. Esa es la verdad silenciosa del software de operaciones: las funciones ya no tienen nada de especial, todo sistema serio las tiene. La diferencia real aparece cuando un equipo quiere volver a él y lo va completando sobre la marcha, incluso un martes por la tarde cualquiera, sin que nadie se lo recuerde. Ese es exactamente el sistema que construimos. Cada día.
La gente que mantiene todo en marcha merece un software que haga lo mismo.
Un saludo,
PD: Escríbenos cuando quieras.